sábado, 6 de septiembre de 2008

Propiedad inmobiliaria a través de una compañía

Ventajas y desventajas de tener una propiedad inmobiliaria a través de una compañía

· Las 2 formas básicas de estructurar su inversión inmobiliaria

Existen 2 maneras básicas de comprar un inmueble. La primera es adquirirlo a título personal. Este es el caso más frecuente en el mercado inmobiliario para vivienda: una o varias personas adquieren directamente la propiedad sobre el inmueble. Es la forma más atractiva cuando un inmueble puede registrarse como vivienda principal.

La otra forma de tener un inmueble es a través de una compañía. En este caso la propiedad sobre el inmueble es, si se quiere, indirecta; la compañía es la propietaria del inmueble, mientras que la persona es dueña de la compañía. Un inmueble puede formar parte del patrimonio de una compañía de diversas maneras. Por ejemplo, el inmueble puede ser un activo de compañía. Otra posibilidad es que el inmueble forme parte del capital de la compañía. Estructuras más sofisticadas contemplan varias compañías, unas propietarias de las otras, hasta llegar al dueño originario. Cada modalidad tiene sus propias implicaciones jurídicas.

· Algunas razones de peso para estructurar su operación inmobiliaria de venta a través de una compañía

Si usted tiene varios inmuebles, si su inmueble no califica para ser registrado como vivienda principal, o si compra y vende con frecuencia, entonces le conviene poner su inmueble a nombre de una compañía.

Desde el punto de vista de la transacción, es más fácil vender una compañía que un inmueble. No hace falta protocolizar la venta en el registro inmobiliario; basta con un traspaso accionario por libros y luego una asamblea que opere el cambio de control de la compañía.

Desde el punto de vista tributario, no debe pagarse el anticipo de impuesto sobre la renta (0,5% del precio de venta) que se aplicaría de efectuarse la venta del inmueble. Tampoco se aplican los derechos de registro, emolumentos, aranceles, habilitaciones, tasas o contribuciones previstos en la Ley de Registro Público para las operaciones inmobiliarias. Por otra parte, al haber sido derogada la Ley de Impuesto a los Activos Empresariales, se pueden tener compañías inactivas sin que ello genere cargas tributarias.

Por lo que respecta al impuesto sobre la renta, es posible minimizar su impacto a través de distintas maneras de estructurar la operación.

Por último, la utilización de vehículos corporativos para adquirir inmuebles podría ser interesante a la luz de la Ley de Impuesto sobre Bienes y Derechos Patrimoniales de las Personas Naturales, la cual se espera sea aprobada próximamente por la Asamblea Nacional.

· La regla de oro para que su compañía inmobiliaria conserve la liquidez que demanda el mercado inmobiliario

Cuando se compra una compañía que, a su vez, es propietaria de un inmueble, no sólo se está adquiriendo el inmueble, sino también las deudas y contingencias que la compañía pueda tener. Por eso, antes de comprar una compañía, es siempre recomendable efectuar una auditoría legal completa.

La regla de oro es, pues, mantener la compañía en orden, o sea: llevar su contabilidad al día, presentar oportunamente las declaraciones de impuesto, llevar los libros correctamente, celebrar asambleas ordinarias cada año, inscribirla en el seguro social, etc. Así el comprador se sentirá tranquilo y la operación se facilitará.

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